Baja despacio: la brasa hace el resto.
Desliza para encender la brasaCarta corta que cambia con el mercado, brasa de encina y una sala pensada para quedarse de sobremesa. Cocinamos lo que compraríamos nosotros.
Lo que hay hoy es lo mejor que encontramos esta mañana.
Pasa el ratón por los platos marcados: la brasa se deja ver.
Cocinamos con brasa de encina, sin atajos ni planchas eléctricas. Cada corte pide su punto y cada punto pide su tiempo: por eso la carta es corta y la sala tranquila.
El producto llega cada mañana del mercado y de productores de la comarca. Si no hay, no se sirve.
Elegimos el pescado en la lonja y el tomate donde siempre. Si el género no convence, ese plato no sale hoy.
Ocho horas por delante a fuego muy bajo. Nadie la toca: la brasa hace su trabajo y nosotros el nuestro.
Una hora antes del primer pase. La brasa buena no tiene prisa: se espera a que la llama se calle.
Sala tranquila, carta corta y el punto de cada corte cantado en la parrilla, no en un temporizador.
Se glasea y reposa. Es el plato que más se pide y el único que no se puede improvisar.
Viernes y sábados. Las brasas de la tarde reciben a la cena, y la sobremesa no tiene hora de cierre.
Desliza para recorrer el día →
"La txuleta con 45 días de maduración es de las tres mejores que he comido. Y he comido muchas."
Iñaki B.Mesa de 4 · marzo 2026"Fuimos por la costilla de 8 horas y volvimos a la semana siguiente por todo lo demás."
Carmen y LuisSobremesa de domingo"Carta corta, producto serio y nadie mirando el reloj. Así se hace."
Eneko L.Comida de trabajo que se alargó